Mostrando entradas con la etiqueta Homenaje póstumo a Santiago. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Homenaje póstumo a Santiago. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de mayo de 2012

Carta desde el más allá.




Yo que fui y que ya no soy, pero que quisiera seguir siendo aunque ya no pueda, ni nadie me vea.
En el fondo de mi alma siento que no quiero estar sujeto por una Nada que no la mueve ni el propio viento, SÍ, ese viento helado que corta el aire y que te desplaza en la materia entre dormido y despierto sin saber hacía dónde, ni a ningún lugar.

Observo que sigo perdido y olvidado entre múltiples silencios, sin comprender las cosas que se balancean y difuminan ante mi cuerpo.
En este rincón oscuro donde me encuentro hace mucho frío, tanto que ni lo noto y en los espejos de mi mente permanecen grabadas memorias que se agolpan como espumas dentro de un mar frenético.

Sí, hace mucho frío, un extraño y lúgubre frío que llega cargado de soledades que se enroscan en la piel entre rumores de barros, que se mueven arrojando pavores y alquitranes, que se deslizan entre sombríos lodos sin que nadie pueda frenarlos y que cuando acuden producen angustias y olvidos que son eternos.
Aprendí mucho, tanto que ahora ni evocarlo puedo y sólo observo como sobreviven las ideas entre las soledades acariciando torpemente los recuerdos.
Los silencios son cómplices que entienden y comprenden todo esto.

Sigo aún aquí, esperando un soplo, la fuerza que me eleve y cruce desde este oscuro umbral hacia una nueva claridad.
Araño y remuevo los cristales del espacio y el tiempo para poder reflejarme en ellos y espero y confío que la tierra me llegue a despertar de nuevo.

Tú que eres aún esencia vital, aprende a vivir, a sentir impregnándote de todo cuanto te rodea, ahora que puedes, corre y disfruta que el tiempo es muy pequeño.
Completa lo que no has podido hacer, y recréate ante la sublime existencia de forma sencilla y despojándote siempre de lo superfluo y de todo cuanto es inútil en cada día y cada momento.

Sé siempre feliz, y vive, que la vida es bella, sublime y merece la pena ser vivida.

Hazlo por mí.

+++++++++++++++++++

Pedro García Biedma
5/05/2009 (Prosa Poética)










sábado, 12 de mayo de 2012

Homenaje póstumo a Santiago Canalejo



Hola amigos:

Siento comunicaros que en el día de ayer 11 de Mayo, ha fallecido con 63 años de edad, Santiago Canalejo Mateo, en San Juan de Puerto Rico, y al que algunos de vosotros conocíais como primer Presidente de Iniciativa Vecinal Independiente de Alcorcón (IVIA)

Se me rompe el alma por la mala suerte que ha tenido en los últimos tiempos nuestro querido Santiago, como consecuencia de la terrible crisis económica que todos estamos sufriendo en mayor o menor escala.

¡Dios mío! Que injusta es a veces la vida.

Desde esta ventana virtual, tan solo podemos ya desearle que descanse en paz y que su familia pueda rehacerse lo mejor posible tras esa gran perdida.

Un fuerte abrazo para todos.


Pedro García y familia.



LA ÚLTIMA APORTACIÓN DE SANTIAGO POR ESCRITO A NUESTRA QUERIDA CIUDAD DE ALCORCÓN  podéis verla en el siguiente artículo:


Proyecto de I.V.I.A. sobre el DISTRITO NORTE de ALCORCÓN

 http://iniciativavecinalindependiente.blogspot.com.es/2011/04/proyecto-de-ivia-sobre-el-distrito.html




MI PEQUEÑO HOMENAJE POÉTICO A SANTI:


DIÁLOGOS CON LA MAR.

Estaba un día un niño
sentado en la orilla del mar,
mirando la arena, caracolas
y contemplando las olas pasar.

Reía feliz y jugaba
por entre las rocas,
oliendo en el aire
el limo y la sal.

Mil castillos fabricaba
en las pestañas de su mar,
pero el viento y el agua
se lo hacían borrar.

Su cuerpo era pequeño,
su mar una gota más,
pero era el universo
que le hacía palpitar.

Érase una vez un niño
prendido a las olas del mar,
que cuando de ellas separaba
ya no sabía ni caminar.

Estaba un día contemplando
el agua y la inmensidad del mar
y sin saber por qué, ni cómo,
se llenó de soledad.

Solo hacía, solo,
contemplar a su mar,
tanto y tanto la miraba
que esta le empezó a hablar.

// Soy tu vida, tu alma,
todo te lo voy a enseñar,
¡ Ven mira ! que te quiero
mi cuerpo mostrar. //


Entró un día un niño
en el fondo de la inmensidad
y tan oscuro estaba todo
que ya no quiso mirar más.

Para él su mar
era su alma, la vida,
era su soñar, pero un día
la tuvo que abandonar.

Se tuvo que alejar
de su querido mundo,
que no ha podido nunca
ni lo podrá olvidar.

Soñaba con un mar limpio,
soñó con el puro mar,
soñaba con la enormidad
de sus aguas y nada más.

Estaba un día un niño
viendo el tiempo pasar
y era el niño ya tan viejo
que solo sabía soñar.

**********